Gaspar Ulliel

Gaspar Ulliel es un actor de teatro y cine francés que también ha trabajado como modelo para publicidades, y que ha logrado una gran visibilidad en los últimos años debido a su participación en numerosas películas que han tenido éxito en taquilla.

Gaspard Ulliel nació el 25 de noviembre de 1984 en Boulogne-Billancourt (Francia). Entre sus trabajos más importantes cabe destacar su pequeña actuación en “El pacto de los lobos”, en la que compartió elenco con Monica Bellucci y Vincent Cassel.

Más tarde actuó en “Largo domingo de noviazgo” junto a Audrey Tatou, y también en “Je t’aime”. No obstante, su verdadera popularidad le llegó al interpretar a Hannibal Lecter en la película “El origen del mal”, una precuela de la historia del villano que popularizó Anthony Hopkins, y que cuenta los momentos de infancia y juventud de este mítico personaje.

En España, Gaspard Ulliel entró por la puerta grande, al interpretar a Manech en “Largo domingo de noviazgo”. Un personaje que se va a la guerra dejando atrás al gran amor de su vida, una joven tan obsesionada con él que es capaz de pasarse media vida esperando su regreso. Es esta una historia que revisa el mito de Ulises y Penélope, llevado en un tono de tragicomedia y que el actor supo representar muy bien.

Gracias a esta película consiguió hacerse con un César, lo que llamaría la atención del mercado internacional y le abrió las puertas en Hollywood, donde haría su primer papel interpretando a Hannibal Lecter. Pero aunque Ulliel se marchó de Francia con el futuro por delante, la película no tuvo mucho éxito, y regresó a su país.

No obstante, allí le surgirían nuevas propuestas, entre las que se destacaron papeles en publicidades para diferentes marcas de moda que le permitirían mantenerse económicamente mientras buscaba su lugar en el mundo del espectáculo. El mundo de las publicidades, además le permitió conocer a personalidades de prestigio, como Martin Scorsese, con quien rodó un anuncio de Blue de Chanel.

Gaspard Ulliel y el silencio

En el mundo de la crítica Gaspard Ulliel no goza de buena consideración, teniendo en cuenta que muchos le conocen como el chico de los anuncios, tiene que esforzarse muchísimo para que le tomen en serio.

Es posible que por eso haya decidido hacer una película tan exigente como “Solo el fin del mundo” donde interpreta a Louis-Jean, un joven que regresa a visitar a su familia después de doce años para confesarles que está muriéndose.

Una de las dificultades que representó la interpretación de este papel, cuenta Gaspard, es que prácticamente no habla; por lo tanto, debía comprenderlo demasiado y aprender a decir con el cuerpo y los gestos, para que los espectadores fueran capaces de captar la profundidad del personaje. Confesó además que trabajó con el director que mejor sabe mostrar los silencios cargados de significado (se refiere a Xavier Dolan).

Otra de las cosas que caracterizan este filme es que se rodó todo junto. Los intérpretes debieron habitar en el mismo escenario durante 19 días, y en ese tiempo tenían que conseguir dotar a la historia de sentido, empatizar personal y actoralmente con el resto de los colaboradores y sacar adelante el proyecto.

En lo que respecta a la elección de los personajes que interpreta, Ulliel dice que le gustan aquellos proyectos en los que sabe que puede aprender algo, algo que le sirva para convertirse en una mejor persona y a través de los cuales superar aquello que haya hecho hasta ese momento. Dice que le interesa el desafío y le gustan los retos cuando suponen parecerse en un territorio desconocido, porque en ese punto es donde se encuentra la evolución del artista.

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