Tlacaelel

Tlacaelel fue un pensador azteca que vivió en torno a los años 1398 y 1480 y que consiguió ampliar los territorios de la población azteca. De él se cuentan muchas historias y su gran popularidad le ha servido para ganarse tanto seguidores como detractores.

El nombre Tlacaelel significa en la lengua tradicional azteca ‘el que anima el espíritu’ y tiene para los nativos una connotación vinculada con el linaje y la heroicidad. En el caso de este personaje, su vida estuvo ligada al destino de su pueblo tal como veremos a continuación.

Durante su infancia, Tlacaelel estrechó un fuerte lazo con Moctezuma (que sería otro personaje importante de la historia azteca), no obstante cuando ambos crecieron la relación se diluyo y llegaron a convertirse en rivales.

Como Moctezuma, Tlacaelel tuvo otros enemigos en su tierra debido a que su liderazgo nato lo llevaban a decir lo que pensaba y actuar en consecuencia percibiendo de forma poco nítida las necesidades de los otros.

La política en la vida de Tlacaelel

La vida política de Tlacaelel se encuentra llena de contradicciones; por un lado, fue un personaje que luchó por hacer crecer su propia cultura, pero por otro fue un dictador que no dudó en explotar a ciertos sectores sociales para dar buena vida y tener el amparo de la nobleza.

Cuando los tecpanecas de Azcapotzalco quisieron invadir México-Tenochtitlan, territorio en el que vivía Tlacaelel. Éste convencido de que con el grupo de soldados con el que contaba no podría llevar a cabo una defensa gloriosa del lugar, decidió establecer acuerdos. Los resultados fueron desoladores para muchos pobladores que se vieron de pronto sumidos en la esclavitud mientras los nobles accedían a una mejor vida.

Siendo hijo de una familia noble, Tlacaelel recibió una educación sofisticada que incluyó su unción como sacerdote. Por otro lado, educó su cuerpo para la guerra y se mantuvo siempre despierto para evitar que la realidad le sorprendiera sin preparación.

Algunas de las hazañas de Tlacaelel no están relacionadas con la guerra ni con el poder sino con el crecimiento intelectual. Fue un hombre dedicado al estudio del lenguaje, de los cánticos y de los números y estuvo siempre a favor de defender a raja tabla las artes y la cultura, aunque también se destacó como un fuerte y a veces cruel guerrero.

Se cree que Tlacaelel  es uno de los responsables de que ciertos aspectos de la cultura azteca no hayan desaparecido cuando los hispanos conquistaron el territorio y eliminaron al pueblo.

El linaje político y cultural al que pertenecía le llevaron a tener una vida tranquila. Esto le sirvió, entre muchas otras cosas, para tener un grupo amplio de mujeres que le amaron y a quienes amó, de estas relaciones surgió una larga descendencia que no se conoce con exactitud.

Entre todas ellas cabe mencionar a la princesa Maquitzin, con quien se casó y fueron padres de varios hijos entre los que se encuentra Macuilxochitzin, un joven poeta que deslumbró a todos con su dulzura y su poesía.