William Colgate

William Colgate fue un empresario de la industria del jabón, nacido en Reino Unido. Fundador de la empresa Colgate que luego se fusionara con Palmolive, William Colgate era un hombre de origen muy humilde, cuya vida se convirtió en próspera luego de tener un sueño en el que una voz le decía que aprenda a fabricar jabones. Con gran fe en Dios, honró al Creador con el diezmo hasta su muerte.

Hijo de Sara Bowles y Robert Colgate, William Colgate vivió su infancia y juventud sumido en la mayor pobreza. Siendo muy joven abandonó la casa de sus padres, ya que no podían sostenerlo a causa de la escasez económica.

Si bien William era un joven campesino, emigró a Nueva York con el fin de establecerse como vendedor de jabones. Allí experimentó la dureza de la vida en una gran ciudad y la dificultad para conseguir trabajo. Lo que lo sostuvo fue su fe en Dios y la ambición por superarse y obtener prosperidad con el fin de ayudar a su familia.

Un vendedor ambulante

A los 16 años William Colgate vendía jabones por la calle, las que recorría con una caja de madera colgando del cuello. Se ganaba la vida de esta forma tratando de ayudar a su madre que ya había enviudado, y contribuía además en la educación de su pequeña hermanita.

Su encuentro con Dios

Un día de lluvia torrentosa, William Colgate buscó refugio en una iglesia, en medio del aguacero. Allí el predicador estaba narrando la historia de Jacob, que era un joven como él que estaba huyendo de su hermano Esaú, quien buscaba matarlo para vengarse.

Jacob tuvo que dormir debajo de un árbol para escapar del hermano, sumido en la pobreza. El Señor se le apareció prometiéndole que estaría con él toda la vida, a lo que Jacob respondió quebrantado, arrodillándose y haciendo el siguiente voto:

“Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje en que voy, y me diere pan para comer y vestido para vestir, y si volviere en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios. Y esta piedra que he puesto por señal, será casa de Dios; y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti.” Génesis 28:20-22

Y Dios le dio tanta prosperidad a Jacob (también llamado Israel) que fue el hombre más millonario de su país. En agradecimiento al Señor, Jacob enseñó a sus hijos que dieran siempre a Dios la décima parte de sus ganancias.

Y Dios respondió siempre a ese pacto dando tal prosperidad al pueblo de Israel, que siendo apenas veinte millones de personas poseen la cuarta parte del oro del mundo.

El niño Colgate oró al Señor

Al escuchar esta historia que contaba el predicador, el niño se arrodilló depositando en el suelo su cajita de jabones y oró al Señor: “Dios mío, si me sacas de la pobreza en que vivo yo te prometo que te daré durante toda la vida la décima parte de todas mis ganancias.” Y esa noche, el pequeño William Colgate tuvo un sueño revelador que cambiaría su vida para siempre.

El sueño que cambió su vida

Aquella noche el niño tuvo un sueño en el que escuchó una voz que le decía: “aprende a fabricar jabones”. Ya al día siguiente se abrieron las puertas de un nuevo trabajo para él en una fábrica de jabones como mensajero. Luego le dieron un ascenso por su buen desempeño, y a medida que pasaba el tiempo iba aprendiendo el oficio de la fabricación de jabones.

La práctica del diezmo

De acuerdo a su crianza y los consejos de su madre, así como las recomendaciones que le había hecho el capitán de una barcaza, William Colgate dedicó su vida a Dios. Se determinó a ser fiel al Creador y a devolverle un diezmo honesto y exacto de cada dólar que ganara.

Así fue como el joven Colgate le entregó al Hacedor de todas las cosas la décima parte del primer dólar que ganó con su trabajo. Sus primeros diez centavos diezmados sagradamente al Señor, se multiplicaron rápidamente. Los dólares ingresaban a diestra y siniestra, y en el momento más impensado William Colgate fue socio del fabricante de jabones.

Al morir su socio de la fábrica de jabones, William Colgate se convirtió en el único propietario y se transformó en un empresario próspero.

El empresario dio instrucciones a su contador para que abriese una cuenta destinada al Señor, donde acreditaba cada décima parte de sus ingresos. Milagrosamente el negocio creció más y más, y en agradecimiento al Creador el empresario depositó primero dos décimas, luego tres y así sucesivamente hasta llegar a depositar generosamente cinco décimas.

Viviendo sólo con la décima parte de sus ganancias, William Colgate fue considerado el hombre más rico del mundo, siendo el que apoyó la obra de Dios para que el mensaje de salvación llegara a todas las naciones.

Proporcionalmente a su generosidad crecían sus ingresos, y muy pronto la marca de jabón Colgate fue conocida en todo el mundo.

La fidelidad a Dios le dio prosperidad

Las ventas se multiplicaban, y William Colgate descubrió la fórmula de la crema dental en pasta introduciendo los tubos de pasta dentífrica, que hasta el momento se fabricaba en polvo. Además de la del jabón también innovó con la fórmula de detergentes, con la que se hizo multimillonario.

Tanto él como sus hijos y nietos siempre cumplieron honestamente con el juramento hecho a Dios dándole la décima parte de las ganancias de las cuentas de las fábricas de todo el mundo.

Dios lo prosperó por su fidelidad, y le pagó con bendiciones durante toda su vida y la de su descendencia.

La actividad benéfica de William Colgate

El empresario organizó algunas sociedades bíblicas como la American Bible Society en 1816, y también contribuyó con la Institución Colgate University, universidad que tomó su nombre en reconocimiento por su actitud benefactora para con la institución.

En 1911 William Colgate inició un programa de educación para niños, distribuyendo cepillos gratis y cremas en todas las escuelas primarias, capacitando a los higienistas para que eduquen a los niños en la forma correcta de cepillado de los dientes.

William Colgate creó la asociación Estrellas Colgate, organización sin fines de lucro para proteger el desarrollo físico de los niños de escasos recursos. Apoyó también a los más necesitados a través del deporte, clases de educación para la salud, manualidades, computación y otras actividades para madres de niños de familias de pocos recursos.

Desde hace más de 40 años, Colgate-Palmolive brinda ayuda gratuita para la educación de la higiene bucal en diversidad de comunidades a nivel mundial.

La muerte de William Colgate

El 25 de marzo de 1857 falleció William Colgate, luego de lo cual sus hijos siguieron honrando a Dios con sus diezmos. Su testimonio de vida nos enseña sobre la fidelidad de Dios siempre que pongamos en práctica nuestra fe, nuestra obediencia, disciplina y esfuerzo.