Natanael

Natanael es el nombre que recibe uno de los doce apóstoles que se dice acompañaron a Jesucristo durante su peregrinación por este mundo. Según la etimología hebrea de los nombres, el significado de Natanael es ‘dios ha dado’.

El nombre real de este personaje bíblico fue Bartolomé, patronímico que significa ‘hijo de Tolmai’; por esta razón, mientras en algunos de los libros del nuevo testamento se habla de él como Natanael, en ocasiones se lo denomina Bartolomé, pero se habla de la misma persona.

No se tienen datos contundentes del nacimiento de Natanael, aunque se cree que cuando se unió a los discípulos tenía en torno a unos treinta años, por lo que podríamos estimar que había nacido en torno al siglo I a. C.

Lo que sí sabemos es que pertenecía a una familia de pescadores y, como sus antepasados, también se dedicaba a este oficio.

La llamada de Jesús

Según podemos leerlo en la biblia, Natanael nació en Caná de Galilea y fue uno de los primeros apóstoles que se unió a Jesús: dejando para ello su vida anterior para predicar la buena noticia. Se dice que Natanael era amigo de Felipe, quien al recibir el llamado de Jesús decidió invitarlo para unirse al grupo.

“¿Puede salir algo bueno de Nazaret?”. Esta es una frase que se le adjudica a este personaje. Se dice que cuando Felipe le habló de los orígenes de Jesús, esta fue su respuesta incrédula.

Pese a esa reticencia que sintió respecto a Jesús se acercó a él. Se dice que entonces Jesús le dijo que veía en él a un israelita en el que no había engaño, y le aseguró que le había visto debajo de la higuera antes de que Felipe le llamara.

Este encuentro fue epifánico para Natanael que no sólo no dudó en unirse sino que dijo: “Veo que eres verdaderamente el Hijo de Dios, […] el Rey de Israel”. A esta frase, Jesús le respondió que vería cosas mucho más grandes en su vida. Y así fue, según podemos leerlo en los textos del Nuevo Testamento.

Cuando Jesús fue crucificado, Natanael volvió a Caná donde continuó ejerciendo su oficio de pescador. Se cree, no obstante, que tuvo varias visiones del profeta resucitado y que, después de ellas, decidió volver al camino para dedicarse a predicar la buena noticia.

Respecto a estas visiones, podemos leer en el Evangelio de Juan que cierta vez, cuando Natanael estaba pescando en el Mar de Tiberiades se le apareció Jesús resucitado y lo cuestionó el haber abandonado la misión de evangelizar el mundo.

Natanael es además de santo, patrón de multitud de pueblos y ciudades.

Existen muchas versiones respecto a este personaje. En algunos textos se dice que sólo estuvo entre los primeros apóstoles pero que después de la muerte de Jesús desapareció; en otros libros, sin embargo se dice que Natanael estaba presente cuando tuvo lugar la ascensión de Jesús; y en el libro de Juan leemos que además, después de la resurrección fue uno de los apóstoles que esparcieron las enseñanzas de Jesús por el mundo.